Sanación

Me llevó mucho tiempo y mucha reflexión poder empezar a sanar, poder ver hacia atrás y sentir que no duele todo lo que tengo en la cabeza.

El cambio de visión de todo, es lo que me hizo salir del obscuro hoyo en el que me sentía, hoy 7 meses después, no me siento totalmente renovada, pero sí más tranquila y fuerte.

Empecé a leer sobre la ley de la atracción, sanar heridas emocionales, reflexiones budistas, etc.

“Lo que pasó era exactamente lo que tenía que pasar”. Así como se lee, todo pasa por algo y es una frase trillada que adquiere para mí un enorme sentido. Yo pude analizar y evaluarme como mujer, esposa, compañera y amante. La realidad es que me faltó mucho para ser una buena esposa, no fui buena compañera, atrapé a mi esposo en mi bola de cristal y se hacía lo que yo decía. Si yo no quería salir no salíamos, si yo no quería escuchar cierta música no lo hacíamos y si yo no quería tener relaciones, no las teníamos.

Hoy veo atrás de mi y veo que esto me llevó a un fondo tan profundo que lo único que pudo lograr en mí, es cambiar mi personalidad, preocupaciones, miedos. El miedo a que me engañen, ya lo viví, ni me morí.

Esto yo lo a traje siendo tan insegura, tan desconfiada, a mi esposo lo aplasté, le decía constantemente que no confiaba en él, le revisaba el celular, le prohibí amigas, no me gustaba que escuchara cierta música, no me gustaba que hiciera ejercicio y claramente le decía “si fuera por mí te tendría en una bola de cristal en mi tocador para que nadie te vea”…. Eso no es una relación sana y en cuanto pudo, la primera persona que se cruzó y le aplaudió sus gustos y hobbies, logró estupidizarlo tanto que se dejó llevar y cometer la peor de las traiciones.

No puedo culparlo por lo que hizo, hoy de manera más fría y madura acepto que yo tuve responsabilidad en esto. No deja de doler, sigo llorando en las noches, pero yo traje a mi demonio y me mostró que vino para hacerme cambiar todo lo que estaba tóxico en mi.

Se empieza a sanar, cuando se acepta la nueva realidad, esto me toca vivir, me toca ser fuerte y me toca verle el lado bueno, a veces quisiera huir y hacer como que nada pasó, pero así no se sana, aceptando, confrontando, superando es como voy a ir sanando y ya lo comprendí

Dudas

Definitivamente no pude evitar dudar de mi valor como mujer. Aunque se supone que una debe ser segura, fuerte y tenerse amor propio, cómo puedo ser segura de mi misma si mi esposo se fijó en otra mujer? Y en alguien totalmente diferente a mi.

El dolor más grande de todo este proceso es verme al espejo y sentirme poca cosa, es estar junto a él y sentir que no soy suficiente.

Pensar. Porqué no estoy más bonita? Porqué no tengo mejor cuerpo? Tal vez así no se hubiera fijado en alguien más.

Requiere mucha fortaleza salir de esos pensamientos y requiere un doble esfuerzo mantenerse fuera de esos pensamientos, no lo he logrado todavía.

Han pasado 6 meses desde que me enteré de todo y lucho día a día por no mostrar que mi autoestima está en el suelo, para no parecerle poco atractiva a mi esposo tengo que mostrarme segura.

Pero qué difícil es, imaginarlo con otra mujer mucho más voluptuosa que yo y no sentirme mal de no poder seducir a mi esposo porque mi cuerpo es muy delgado sin exceso de curvas.

No puedo evitar sentir que me toca y el piensa “yo toqué un mejor cuerpo y eso me gustaba más” pero no cedo ante esos pensamientos para no caer de nuevo en el hoyo de la depresión.

Mi esposo nunca se quejó de mi cuerpo, siempre me sentí atractiva y deseada por él, pero después de esto, tengo miedo de mostrarme desnuda delante de él.

Pienso que si yo hubiera estado con un hombre más alto, más guapo y con mejor cuerpo, tal vez yo igual extrañaría eso.

Pero eso no lo sabre nunca, yo prometo nunca ser infiel y causarle este daño a alguien. Ni siquiera a mi esposo. Ni siquiera por venganza.

Enojo

Después de pasar por la desesperación de ver perdido mi matrimonio, empezó a llegar el enojo, empecé a caer en cuenta de lo que estaba pasando, de lo que mi esposo había hecho.

Empecé a hacerme imágenes mentales de ellos dos juntos, haciendo de todo, desde lo peor hasta lo más irrelevante como comer juntos, pasar tiempo juntos… y creo que eso me dolía más, el tiempo que invirtió en enamorarla.

Cuando él ya había llegado al camino del proceso de la construcción de un nuevo matrimonio, yo empecé a enojarme más y es que creo que ahora, yo al verlo seguro de querer redimir su error, sentía que podía darme el lujo de rechazarlo para que me suplicara.

Mi necesidad de su opinión para reafirmar mi valor como mujer era inmensa y sólo lo obtenía amenazándolo.

Sí pude ver su arrepentimiento, en contadas ocasiones pude verlo en carne viva y hablo de ver sus llantos y sus suplicas de rodillas. En esos momentos me sentía poderosa, sentía que yo merecía esas súplicas y él merecía ser castigado.

El enojo nubló mi mente y en lugar de construirme, me estaba destruyendo.

Desesperación

Lo primero que sentí al ver perdido a mi esposo fue desesperación, no pensé en nada más que en retenerlo. No pensé en que estuvo con otra, en que me mintió, en nada, sólo pasaba por mi mente “no te vayas”.

El día que descubrí todo no hice muchas preguntas, sólo le pedí a mi esposo ir a terapia de parejas, tratar de arreglarlo. El calvario inició.

Me negaba a dejar ir a mi esposo por otra mujer, definitivamente él y yo no estábamos en la mejor situación, si no, creo que no hubiera pasado. Pero no estábamos tan mal como para un divorcio y yo no quería quebrar mi familia por una mujer.

Bastó un toque de fortaleza de mi parte para sentir el cambio en su actitud, sin embargo es difícil mantenerse fuerte con tanta información en la cabeza.

Vi correos entre ellos, mensajes, fotos, regalos, armé la historia de principio a fin y es muy doloroso saber cada detalle de su relación.

Le supliqué más de lo que debí, tal vez si hubiera dejado que se fuera desde el día uno, hubiera vuelto arrepentido y con ganas de reconstruir nuestro matrimonio, pero siempre me tuvo segura. Mi más grande error.

Pero no pude hacer otra cosa, para quienes son religiosos opino que Dios no me dio fortaleza si no hasta después, mucho después, todo tuvo un propósito.

Cuando explota el corazón (2)

Descubrir el engaño fue horrible, pero lo peor vino después.

Todo empezó con un mensaje cariñoso, ese día tiré relojes, celulares y otras cosas de mi esposo, todo en su cara mientras yo sentía ira.

Me dio miedo perderlo, porque en medio de la pelea el dijo cosas que me lastimaron como “no se cuando nos perdimos” yo le supliqué que intentemos recuperarnos y me dijo “no sé si quiero intentarlo”.

Con los ánimos más tranquilos decidimos darnos una segunda oportunidad y empezar a ir a terapia de parejas.

A partir de ese día lo único que hice fue dejar que pisotee mi dignidad y hoy 6 meses después lo veo, YO LO PERMITÍ.

Los primeros 2 meses, semana tras semana, me demostró cómo estaba enamorado de su amante y ya no quería estar conmigo, fui descubriendo como no dejó de hablar con ella, se confundió de persona y me mandó mensaje a mí de que quería verla, notas de regalos, etc.

Ahora veo que dejé que me faltara al respeto, yo permití que me lastimarla así, porque lo correcto era que después de haber quedado en darnos una segunda oportunidad y ver que él no estaba de lleno en repararnos, dejarlo.

Creo que al no estar preparada para tal situación (nunca imaginé que pasaría esto) me aferré demasiado, me sentía dependiente de él.

Cada día sentí que mi mundo se venía abajo, que podía fácilmente morir de dolor, llegué a pensar que era mejor morirme, así tal vez podría sentir paz.

No fue si no hasta que con el dolor en el alma le dije que nos divorciaramos y ese mismo día lo anunciariamos a su familia, cuando vi un cambio en su mirada, en su actitud.

Entonces entendí, no quiere perderme, pero lo que le dio su amante era tan fuerte que no quería soltarlo tampoco, pero como yo estaba ahí, en su casa, suplicando, no se daba a la tarea de “recuperar” algo que ya tenía. En cambio su amante que le estaba retirando todo por haber tomado la decisión de quedarse con su esposa.. Eso sí lo sacudió, ella fue más inteligente.

Los hombres son cazadores y quieren lo que no tienen…. Y a mí me tenía, muy segura y yo se lo demostré por miedo a perderlo y eso mismo fue lo que lo alejaba de mi.

Cuando explota el corazón

Hace 6 meses me enteré que mi esposo me engañaba… No sabía la profundidad del engaño hasta 2 o 3 meses después en el que fui descubriendo cartas, mensajes y notas con las cuales pude armar toda la historia.

La sensación que generó en mi, es indescriptible, creo que sólo quién ha vivido semejante situación puede entender la gravedad del dolor emocional y físico.

Una vez le expliqué a mi esposo que el corazón roto se siente como se ve un cristal estallado, así, se siente como se ve, el corazón se parte en mil pedazos, se siente un hueco en el pecho, se siente como ese momento en el que te quedas sin aire y quieres tomar un profundo respiro aliviador, pero ese respiro no llega.

Sientes que no vales nada, te sientes poco, que un soplo del viento podría llevarte fácilmente a un abismo sin fondo.

Descubrir que la persona en quién más confías te traicionó…. Es una demolición al alma.